domingo, 27 de septiembre de 2009

VERGÜENZA INTERNACIONAL



La crisis de Honduras nos deja profundas reflexiones y severos juicios al comportamiento de las elites dirigentes de la llamada “Comunidad Internacional”, absolutamente divorciada de los pueblos que representan.

Honduras, país pobre, sin recursos, riquezas, petróleo, ni petrochequera, es víctima del más vil y feroz ataque visto en muchos años, ante el que sólo la dignidad de aquel pueblo y la firmeza de su Presidente Micheletti han impedido que los arrasen como hormigas.

Hoy nos encontramos en un escenario en el que un país, Brasil cuyo Presidente Lula había retirado a su embajador con motivo de la salida constitucional de Zelaya el 28 de Junio pasado, paso previo a la ruptura de relaciones diplomáticas, y que no reconoce al actual gobierno de Honduras, se ha confabulado con el presidente de Venezuela Hugo Chávez, para introducir en su embajada en Tegucigalpa al depuesto Zelaya y permitirle desde allí hacer llamados al pueblo hondueño a la insurrección y la violencia.

Al respecto debemos transcribir el texto del artículo 41 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas:


"Artículo 41

1. Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. También están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.
2. Todos los asuntos oficiales de que la misión esté encargada por el Estado acreditante han de ser tratados con el Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado receptor por conducto de él, o con el Ministerio que se haya convenido.

3. Los locales de la misión no deben ser utilizados de manera incompatible con las funciones de la misión tal como están enunciadas en la presente Convención, en otras normas del derecho internacional general o en los acuerdos particulares que estén en vigor entre el Estado acreditante y el Estado receptor."

Esta conducta, en el marco de las relaciones diplomáticas y el derecho internacional, en un paso más en la escalada hacia el definitivo rompimiento de esas relaciones diplomáticas, y sólo la actitud serena y siempre apegada al derecho internacional del gobierno hondureño, ha impedido que se dispare la violencia pretendida por Chávez y cohonestada por Lula.

Pero Lula no se ha limitado a ello. En todos los foros internacionales que ha intervenido esta última semana, ONU, Grupo de los 20, y reunión de Dictadores de África y América, se ha permitido exigir insistentemente en la vuelta de Zelaya al poder y el desconocimiento del gobierno del Micheletti.


La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas es muy clara en su artículo 39.2, cuando precisa el momento de la pérdida de inmunidad de los agentes diplomáticos:


" Artículo 39

2. Cuando terminen las funciones de una persona que goce de privilegios e inmunidades, tales privilegios e inmunidades cesarán normalmente en el momento en que esa persona salga del país o en el que expire el plazo razonable que le haya sido concedido para permitirle salir de él, pero subsistirán hasta entonces, aún en caso de conflicto armado. Sin embargo, no cesará la inmunidad respecto de los actos realizados por tal persona en el ejercicio de sus funciones como miembro de la misión."

Una vez que han cesado las relaciones, el agente diplomático goza de inmunidad hasta que abandona el país, siempre dentro de un plazo razonable. Por tal motivo, aquellos países que se envalentonaron a seguir las soflamas de Chávez, retiraron sus embajadores y rompieron relaciones diplomáticas con Honduras, hoy, 90 días después de aquellos hechos, no tienen razón alguna para mantener en Honduras ningún tipo de privilegio diplomático y menos aún la inmunidad de su personal y sedes diplomáticas.

Sólo la cortesía del gobierno hondureño ha permitido que permanezcan allí sin haber sido expulsados de manera expedita, habida cuenta de las inamistosas acciones desarrolladas por estos países, llevados de la mano por sus irresponsables gobernantes.

Por eso mueve a la risa el pedido de Lula a que se respete su embajada, con un Zelaya vociferante llamando a la rebelión, y mas risa da el Consejo de Seguridad atendiendo esta petición. Pero ese es el escenario que estamos observando. Obviamente, Honduras no tiene petróleo.

Hoy 90 días después, estos irresponsables ni siquiera se han molestado en leer la Constitución hondureña, para constatar la legitimidad y legalidad de la sustitución de Zelaya. Tampoco han sido capaces de rectificar y mucho menos de dejar de mantener un discurso hostil contra un país, cuyo delito ha sido defender su democracia, sus instituciones y su libertad, que quería ser entregada en bandeja de plata a Chávez por un traidor Zelaya.

Por eso podemos entender perfectamente que la reciente “cumbre” realizada en Margarita, Venezuela, que congregó los tiranos mas relevantes del continente africano y a estos falsos dirigentes de sudamérica, que como Lula, se han quitado la careta para entregarse al socialismo del Siglo XXI de Chávez y su Alba, condenaran el “golpe de estado” de Honduras.

Micheletti continúa dando lecciones de derecho internacional a estos aventureros que se suman a los de la OEA, la ONU, y la Unión Europea.

Ahora, de manera absolutamente lógica, les exige a quienes rompieron relaciones unilateralmente con Honduras, Argentina, Venezuela, España y México, que entreguen los locales donde funcionaban sus embajadas, asunto que es consecuencia directa de la decisión tomada por ellos mismos, como lo es que sus agentes diplomáticos devuelvan sus credenciales, pues ya sus privilegios, incluida la inmunidad, han fenecido.

No obstante, los exhorta a que si desean tener relaciones diplomáticas con Honduras, renegocien con el nuevo gobierno esta situación y a los que han mantenido sus relaciones con el país centroamericano, les invita a acreditar nuevamente a sus embajadores.

Todo dentro del más estricto cumplimiento a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Esto es lo que ha dejado al desnudo a todos estos jefes de estado y de gobierno aventureros, que como aves de rapiña se han lanzado a destrozar a Honduras.

Finalmente, al inamistoso Brasil de Lula, quien ha llevado a su país al peor desastre diplomático de su historia, que ha acabado de golpe y porrazo con el prestigio bien ganado durante muchos años de Itamaraty, su Cancillería, le da un lógico ultimátum para que en diez días defina la situación de Zelaya, y tal es el ridículo del país de la samba, que se permite amenazarlo “con tomar otras medidas”, si esto no ocurre.

Esto le ha pasado a Lula por ponerse al lado de su amigo Chávez. Pero son muchos otros los actores que han salido bañados de “azufre”, empezando por el Insulzo de la OEA, los”sabios” de la ONU, el jefe del gobierno español que presidirá próximamente la Unión Europea, y ahora, los líderes “demócratas” de África.

Micheletti sólo, aislado, pero con la Convención de Viena en la mano, les está dando una lección difícil de olvidar.


Williams Cárdenas Rubio
27.10.09

Micheletti pone las cosas en orden. Ultimatum a Brasil


El Gobierno de facto de Honduras rompe sus relaciones con España
Amenaza con retirar la embajada española si Zapatero no negocia con Michelletti

El presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti. - EFE AGENCIAS / PÚBLICO.ES - Madrid - 27/09/2009 11:48El Gobierno de facto de Honduras ha anunciado hoy que no recibirá a los embajadores de España, Argentina México y Venezuela, porque retiraron a sus representantes en Tegucigalpa tras el derrocamiento del presidente constitucional, Manuel Zelaya, el 28 de junio.La decisión es la respuesta de Michelletti a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Unión Europea, que el pasado día 23 decidieron que sus embajadores regresaran a Honduras para apoyar "sobre el terreno" una mesa de diálogo.A pesar de que la cancillería de facto ha interpretado esta decisión como "un reconocimiento expreso al Gobierno del presidente constitucional Roberto Micheletti", ha querido "castigar" a todos los que han mostrado su apoyo al Presidente derrocado, Manuel Zelaya. "En el caso de aquellos países que unilateralmente decidieron romper sus relaciones diplomáticas con Honduras o mantener las mismas a nivel de embajadas concurrentes, situación de Argentina, España, México y Venezuela, se hace saber que el Gobierno no recibirá a los agentes diplomáticos de tales países", anunció Michelleti en un comunicado. La medida supone la restricción de los privilegios propios de los agentes diplomáticos y "la retirada con urgencia de los locales que ocupaban las embajadas, así como los distintivos y banderas que identificaban sus estados". No obstante, Michelletti ha puntualizado que su decisión no será vinculante si "los respectivos Gobiernos proceden a negociar con la cancillería de la república el restablecimiento de las mismas".En el comunicado también indica que aquellos que optaron por mantener sus relaciones con Honduras después del golpe de Estado, deberán acreditar a los nuevos embajadores, pues la acreditación de los anteriores jefes de misión ha sido retirada.
Brasil, en el punto de mira El Gobierno de Michelleti pidió también que Brasil defina el estatus de Zelaya dentro de un plazo no mayor de diez días. "Nuevamente solicitamos al gobierno de Brasil que defina el estatus del señor Zelaya, dentro de un plazo no mayor de diez días. De no ser así nos veremos obligados a tomar medidas adicionales", indicó anoche el Ministerio de Exteriores del Gobierno de facto.Además, pidió a Brasil que "inmediatamente tome medidas para asegurar que el señor Zelaya deje de utilizar la protección que le ofrece la misión diplomática de Brasil para instigar a la violencia en Honduras", aunque no especifica en que consistirán las "medidas adicionales".Manuel Zelaya se encuentra en la Embajada de Brasil como "huésped oficial" desde el pasado lunes, cuando regresó a Honduras, casi tres meses después de ser expulsado del país y del poder por los militares.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Marines en Honduras

A cada crisis en el continente, la OEA plantea elecciones. Ha sido tradicionalmente el recurso al cual se apela para capear los temporales y dirimir los conflictos. Hacia allá enfilaron disciplinadamente los demócratas hondureños a fin de conjurar la crisis pero en este caso, incomprensiblemente, parece que la fórmula de consultar al soberano no conviene. La aparición de Zelaya, atrincherado en el pedazo de territorio que por obra de la diplomacia tienen los brasileños en Honduras, exhibe claramente la impúdica alianza de intereses que se la juegan contra el pueblo hondureño. El presidente depuesto "heroicamente" escondido y los operadores políticos del continente maniobrando para imponerlo de regreso. Honduras no está siendo tratada como una nación, sino como algo más insignificante que el patio trasero del imperio. Honduras está siendo invadida.
Los nuevos marines entraron a Honduras y embutieron a Zelaya, destituido por violentar la legalidad y señalado a causa de mil y un delitos contra la cosa pública. Zelaya es notoriamente rechazado por sus compatriotas para quienes hoy es un fardo y una vergüenza. Pero a los nuevos marines les ha bastado una embajada, un padrino, un financista, un vecino traidor, un alcahuete, un coro a rastras y un maestro de ceremonias para configurar un elenco desestabilizador, desdibujar el proceso electoral, cargarse la soberanía hondureña e introducir a Zelaya, la punta de lanza para facilitar la estrategia violenta de Chávez en ese país.
La embajada la puso Itamaratí, hasta esta escaramuza la Cancillería más prestigiosa de los alrededores. Esta complicidad podría abultarle una indeleble verruga. El padrino es Estados Unidos, una vez más equivocado de banda a banda por estos lados. El financista es Chávez, cuya influencia pasa por chequeras que hacen parpadear las virilidades. El vecino traidor es Nicaragua, país al que las volteretas de la historia podrían arrojar a los abismos del lamento eterno por este papelito. El alcahuete es Inzulsa, quien ni siquiera llegó a los treinta denarios porque le bastan los 12 votos que Hugo Chávez naricea como le da la gana en la OEA. El coro a rastras, el resto de los países que integran ese club, gracias a cuya complicidad Inzulsa anda de su cuenta. El maestro de ceremonias es Oscar Arias, quien aparentando intermediación, está sumado al perverso atropello con todos los arreos y desde un principio. Creen todos que eso escarmentará a sus pueblos, de la misma manera que creen que en el presidencialismo se agota la institucionalidad democrática.
Honduras es una vitrina que exhibe cómo actúan los nuevos marines. Ya no necesitan salir de los cuarteles, ni abordar buques de guerra, ni desembarcar echando tiros, con voluminosos morrales a la espalda y la bayoneta calada al hombro. Ahora pasan la frontera entre gallos y media noche, camuflajeados de restauradores, llenas las alforjas de más inmoralidad que una guerra convencional, llevando al lomo a un trasgresor para devolverle el poder y pagados todos por un golpista histórico que cultiva las amistades más abyectas y forajidas del planeta quien, para nuestro bochorno, resulta ser el presidente de Venezuela.
No estaría mal esforzarse en leer correctamente lo que ocurre en Honduras. Es lo que tocará a quienes pretendan sacudirse a un dictador. La soberanía, la autodeterminación de los pueblos, el imperio de la Ley... ¿a quién le importa?. Los nuevos marines están al acecho y pueden abalanzarse sobre cualquier Constitución, sin disparar un tiro y aún, disfrazar todo eso de un acto justiciero. El pueblo de Honduras no importa. Las instituciones hondureñas no importan. Los poderes hondureños no importan. Avanza la conspiración de los nuevos marines, a la cabeza de los cuales se coloca el siempre aspirante a recuperar el imperio perdido, Brasil. Detrás -con todo el control que esa posición implica- los Estados Unidos y a su lado derecho, sin disimulos que arrojen dudas, el socio capitalista, la Venezuela de Chávez. Porque nosotros, los venezolanos, estamos con los hondureños y su desigual, pero valiente lucha. Es la batalla de la dignidad contra la impudicia.-

Macky Arenas
Socióloga y periodista

martes, 22 de septiembre de 2009

desde Honduras hoy en la mañana del lunes 21

Con la venida de Zelaya al país quieren provocar caos, no lo espero el millón de personas que esperaban, no hay muertos solo 6 detenidos.
Ya frente a la embajada de Brasil no hay nadie.La resistencia es mínima. Y no es justo que otras naciones se presten al juego de Chavez. Mel Zelaya sigue de monigote.Estamos en toque de queda para evitar circulación de personas que quieren causar el caos.Estaré en comunicación. Apóyennos.

http://www.hondudiario.com/
http://www.laprensahn.com/
http://www.latribuna.hn/web2.0/

Yanco Lozano A

La última torpeza de Zelaya

Eloy PageSeptiembre 21, 2009.

El ex presidente Zelaya, con su regreso a Honduras, cometió la última de sus torpezas a las que ya nos tiene acostumbrados. No tiene posibilidades, pero debe de tener un plan y habrá que deducir cual es, no se vino así nomás.

Considero que los miembros del Foro de Sao Pablo, quienes apoyan a Zelaya, desistieron de las presiones que EEUU estuvo ejerciendo, por considerarlas de “escasos resultados”. La cercanía de las elecciones generales en Honduras, los obligó a actuar sin meditar ni pensar en las consecuencias de un regreso inesperado. A pesar del consenso que lograron obtener de la Santa Inquisición (entiéndase comunidad internacional), en cuanto a no reconocer el resultado de las elecciones generales, sabían que la solución al conflicto residía en las elecciones mismas. El pueblo al expresar su voluntad, será cuestión de tiempo en que sea reconocida por la Santa Inquisición, después de todo, el pueblo es soberano y expresa su voluntad en las urnas, nadie puede negar sus resultados.

Por otro lado, con la venida de Zelaya, le dieron la espalda a la negociación de San José la cual consideraron fracasada y dejaron a la Clinton, Obama y Arias en ridículo. Claro está, que con Zelaya en Honduras no les queda más remedio que pedir que continúen las pláticas, pero eso ya es imposible. El Embajador de Nicaragua en la OEA, Denis Ronaldo Moncada, al referirse a una plática que desde Tegucigalpa mantuvieron Zelaya y Daniel Ortega, dijo: “Zelaya por su parte, no acepta el Acuerdo de San José para desbloquear la crisis” y seguidamente enfatizó, “El presidente Zelaya le ha expresado a Daniel Ortega que él no está de acuerdo con la propuesta de San José”.

Con Zelaya dentro de Honduras, el problema se vuelve exclusivamente de hondureños y nosotros tendremos que resolverlo, después de todo, la excusa ofrecida por la Santa Inquisición para llamar a la sucesión presidencial como golpe de estado, fue que había sido un error la expulsión de Zelaya del país y que debimos juzgarlo en territorio nacional, por lo que la torpeza del ex presidente, nos está dando la posibilidad de enmendar el error.

Por otro lado, Insulza ha dado declaraciones desde Washington, en el sentido que vendrá a Tegucigalpa a dialogar con las autoridades interinas y abogar por la firma de la mediación de San José, lo cual esclarece parte del plan. En manos de nuestro gobierno estará el permitirle o no, el ingreso a nuestro territorio. Si ellos provocaron que se les retirara el visado a los miembros de nuestro gobierno, perfectamente nuestro gobierno se puede reservar el "derecho de admisión" y no permitir su entrada, nuevamente este es un problema de los hondureños y nosotros tendremos que resolverlo. Por otro lado, a velocidad del relámpago, la OEA procedió a expulsarnos del seno de la organización, por lo que no tiene más jurisdicción sobre Honduras, no tiene nada que venir a hacer a nuestro país puesto que el problema es puramente hondureño.
Lula y su canciller Amorín, han dado sendas declaraciones, en las que aseguran que no tienen nada que ver con el regreso de Zelaya, que para ellos fue sorpresa, lo cual es un insulto a la inteligencia de cualquier persona medianamente inteligente. Si así fuera, Zelaya no actuaría con la soltura con que llama a la insurrección desde la embajada. Eso era de compadre hablado y parte del plan. Es contra el derecho internacional, que Zelaya utilice la embajada de Brasil, para llamar a la insurrección al pueblo. Además, la embajada de Brasil debió notificar la presencia de Zelaya, pero no lo harán. Se escudaran en la misma historia, que no reconocen al gobierno interino y por esa razón no le notificaron, por otro lado, si lo hicieran, también tendrían que dar explicaciones de su anuencia para que Zelaya utilice la legación para subvertir el orden.
El plan era sencillo, tener a Zelaya dentro de Honduras. Luego la llamada a insurrección y las turbas nuevamente a Tegucigalpa, amenazando y propiciando un baño de sangre. Llegada de Insulza a "salvar" la situación y evitar el fratricidio, ante la mirada de la comunidad internacional desde la reunión de la ONU en New York, que de alguna manera ejerce presión. Micheletti firma el acuerdo y Zelaya ya está en la ciudad y se restituye inmediatamente. Fácil.

Por otro lado, además de que Chávez lograría un triunfo con la restitución de Zelaya en el poder, forzosamente necesitaba desviar la atención internacional de la reunión de la ONU en New York, luego del informe de Robert Morgenthau, fiscal del distrito de Manhattan, referente a las acusaciones por las alianzas de Caracas con Teherán, para burlar el cerco impuesto por las Naciones Unidas y los Estados Unidos contra Irán, tanto en lo financiero como en el tráfico de armas. Estas acusaciones, bien fundamentadas por Morgenthau, revelan el desvío de fondos Iraníes por medio de las corresponsalías de los bancos de Venezuela a cuentas en el principado de Andorra, a nombre de Chávez, su familia y miembros de su gabinete, quienes posteriormente desviaron esos fondos para Hezbolá, Hammas y las FARC. Ahora la atención está puesta sobre Honduras y dada su peligrosa situación, el tema de Morgenthau tendrá poca relevancia, sobre todo porque un comunista es quien dirige la asamblea y hará lo que esté a su alcance para que así sea. En otras palabras, porqué hoy 21 de Septiembre el regreso de Zelaya? Porque mañana martes 22, inician las reuniones de la Asamblea de la ONU. Es imperativo a sus propósitos, tener la atención de la Santa Inquisición sobre Honduras.
El gobierno del Presidente Micheletti ha solicitado al gobierno de Brasil, que entregue al prófugo Zelaya para que sea juzgado por sus delitos, veremos que responden Lula y su canciller. Allí es donde radica la última torpeza de Zelaya, porque si Brasil no lo entrega como el prófugo de la justicia que verdaderamente es, va a tener que darle asilo político y si Honduras no le otorga el salvoconducto para su salida del país, la embajada de Brasil se va a convertir en su cárcel obligatoria.

Zelaya no está más cerca del poder con su regreso, está más cerca de la Justicia.

lunes, 21 de septiembre de 2009

“Hugo Chávez se está convirtiendo en el Noriega del siglo XXI”


Para Carlos A. Montaner ya “comenzó la reacción de establishment norteamericano” contra Hugo Chávez y señala que es que ya le estén sugiriendo a Obama que arbitre medios para desalojar del poder a este “peligroso enemigo de la democracia”.Así lo señala en su columna de este domingo que hoy publica “El Nuevo Herald”:
Comenzó la reacción del “establishment” norteamericano contra Hugo Chávez. Ya era hora. Hace casi 11 años que ese caballero anda haciendo fechorías por medio planeta. El pistoletazo de salida lo dio el pasado 8 de septiembre Robert Mortgenthau, fiscal general de Manhattan, acaso el más poderoso del país. A sus casi noventa años, y a punto de jubilarse, aunque con su cabeza perfectamente alerta, Mortgenthau eligió para hacer su denuncia al Brookings Institution de Washington, un influyente think-tank próximo al Partido Demócrata, de manera que sus revelaciones no pudieran ser ignoradas por la Casa Blanca y el Congreso, los dos poderes responsables de la seguridad nacional.
Comenzó la reacción del “establishment” norteamericano contra Hugo Chávez.¿Qué dijo? Habló de los lazos de Venezuela e Irán y del desarrollo de armas nucleares entre los dos países con el objeto de amenazar a Estados Unidos, como sucedió con Cuba en 1962 durante la Crisis de los Misiles. Contó cómo el sistema bancario venezolano se había convertido en un lavadero de narcodólares y en un atajo para que Irán burlara las restricciones impuestas por Washington a las transacciones financieras iraníes. Destacó los lazos de Hugo Chávez con Hezbolá y Hamás, dos temibles organizaciones terroristas islámicas, y con las FARC colombianas. Dijo, en fin, muchas cosas, y todas eran terribles.Las consecuencias de la charla de Mortgenthau fueron inmediatas. Los tres grandes diarios nacionales de Estados Unidos –The New York Times, The Washignton Post y The Wall Street Journal– publicaron artículos y editoriales en total sintonía con las palabras del fiscal. La televisión, los habituales pundits y los blogs más influyentes se hicieron eco. Ya no hay ninguna persona intelectualmente solvente dentro de la estructura de poder de Estados Unidos que no admita que Venezuela, de la mano de Irán y de los terroristas islámicos, auxiliada por sus socios (Libia, Siria, Sudán, las FARC colombianas) se ha convertido en un peligro muy serio para la seguridad y la tranquilidad norteamericanas. Chávez, sencillamente, es un tenaz enemigo dedicado a perjudicar a los norteamericanos en todos los escenarios posibles, lo que no deja de ser una ironía, dado que Estados Unidos le compra a Venezuela el 80% del petróleo que ese país exporta.
Denuncia 3 maniobras de Chávez, una de las cuales tiene que ver con ‘El Chacal’Al memorial de agravios de Mortgenthau se pueden agregar otras tres infamias mayores: Chávez ha montado una intriga con el gobierno francés, moviendo intereses económicos, para que el presidente Sarkozy extradite a Venezuela al terrorista Carlos Ilich Ramírez, el Chacal, preso en una cárcel francesa por sus incontables asesinatos.Simultáneamente, intenta liberar al terrorista Ahmad Vahidi, ministro de Defensa de Irán, de la orden de captura que existe contra él por su presunta participación en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, carnicería en la que murieron 85 personas y 300 quedaron heridas. Por último, la oposición venezolana ha denunciado que la supuesta fábrica iraní de bicicletas instalada en el estado de Cojedes es, en realidad, un centro de formación de terroristas adonde acuden miembros de las FARC colombianos a familiarizarse con explosivos semejantes a los que se utilizan en Irak y Afganistán.
Es posible que ya le estén sugiriendo a Obama que arbitre medios para desalojar del poder a este peligroso enemigo de la democracia.Chávez se está convirtiendo en el Noriega del siglo XXI. Manuel Antonio de Noriega fue el narcodictador panameño, ex colaborador de la CIA, que estableció fuertes lazos con Cuba y con los narcotraficantes colombianos, alquilando el territorio nacional como pista intermedia para el envío de cocaína a Estados Unidos y el sistema bancario para lavar dólares, mientras imprudentemente acosaba y amenazaba a los militares norteamericanos que entonces ocupaban las bases situadas en la zona del Canal de Panamá. Tras muchas vacilaciones, y con una administración dividida sobre el tipo de respuesta que debía dar Estados Unidos, finalmente el presidente George Bush (padre) ordenó la invasión. Comenzó el 19 de diciembre de 1989 y el día 20 ya había concluido exitosamente. Los gobiernos latinoamericanos protestaron sin energía: nadie quería colocarse junto a un narcodictador totalmente desacreditado. La inmensa mayoría de los panameños respaldó el hecho. ¿Se volverá a repetir esa vieja historia?Es difícil que suceda de la misma manera –invadir Venezuela no parece una opción inteligente ahora que estudian la retirada de Irak y, quizás, de Afganistán–, pero es probable que un sector importante del gobierno norteamericano ya le esté sugiriendo al presidente Obama que arbitre medios para desalojar del poder a este peligroso enemigo de la democracia norteamericana antes de que el tumor se vuelva canceroso. Por cierto, a George Bush tampoco lo hacía feliz la perspectiva de invadir Panamá. Fue una decisión muy incómoda que se volvió inevitable.